Reflexiones de un ateo

Hola. Antes que nada quiero darte las gracias por visitarme. Espero que te guste lo que he puesto aquí. En cualquier caso eres libre de criticarme o alabarme, de quererme o de odiarme. La gran ventaja de Internet es que nunca tienes a tus detractores delante tuya cuando te insultan, y la desventaja es que lo mismo pasa con los que te apoyan cuando dicen lo bien que se lo pasan contigo. Otra ventaja es que nadie sabe quien soy en realidad. Desde el anonimato puedo cambiar mi nombre, mi sexo, mis ideas políticas, mi xxx favorita…pero para engañar ya están las páginas de sexo, las de los partidos políticos, las de los Bancos… No cambiaré mi nombre, Francisco, ni mi sexo (voy a dejar que pongáis en práctica los conocimientos en material racional para que lo adivinéis) ni mis ideas. No es difícil darse cuenta que hay tres apartados que componen el núcleo central de mi pensamiento como son la Ciencia, el Ateísmo y el Escepticismo. Aunque no creo que sean entes independientes pues en mi van todos muy unidos entre si. Los acontecimientos producidos días antes de que me diese a “conocer” (creo que a nadie se le escapa cuales fueron) han producido cambios en la idea que tenía sobre que tipo de artículos serían incluidos. He añadido una sección, la de crímenes de guerra, que intenta ilustrar algunas de las razones por las cuales no debemos creer todo lo que nos cuentan. No es una justificación de la violencia. No estoy diciendo que, si puedo utilizar un lenguaje más llano, para hacer una tortilla no haya que romper los huevos. Pero creo que por encima de todo, por encima de la religión, de nuestros sistemas políticos y económicos, debemos ser seres humanos. Yo no veo que diferencia hay entre justificar una muerte como necesaria si lo dice un gobierno occidental o si lo dice un terrorista como Osama Bin Laden. Es hora de que no solucionemos los problemas al porno o utilizando las mismas armas que usan aquellos a los que queremos combatir. Y es mi intención poner más artículos que demuestren por un lado, que nuestros gobiernos mienten o dicen medias verdades, y que por lo tanto en la mayor parte de las ocasiones se nos priva de los elementos de juicio necesarios para poder formarnos una opinión justa; y por otro que hasta hoy en día las acciones violentas no han conseguido acabar con el terrorismo ni con los dictadores, por lo que una acción militar no conseguirá por muchos medios que se empleen acabar con el problema. Si no se abordan las bases que originan la violencia no se podrá evitar. Y sólo será cuestión de tiempo que esas acciones terroristas acaben por usar armas de destrucción masiva y entonces: “Que Dios nos coja a todos confesados…”

En realidad no se puede decir que sea una persona muy radical. No os engañe lo que he escrito hasta ahora. Soy un firme defensor de la democracia y no me parece seguro que personas de la calaña del “Señor” Ben Laden campen a sus anchas por el mundo. Lo único que pido es que si queremos defender la Democracia, los Derechos Humanos, la Paz y la Libertad no podemos violar esos conceptos. No podemos violar los Derechos Humanos para defenderlos. No podemos olvidarnos de nuestras leyes para defenderlas. No podemos dejar de ser demócratas para defender la Democracia. No podemos hacer la guerra para defender la Paz. ¿Es la guerra un mal necesario? Es posible que lo sea. Pero si hemos de ir a la guerra que sea porque hemos agotado todas las demás posibilidades. Creo que el diálogo es el primer paso para la solución de cualquier conflicto. Y en esta página espero que encontréis más elementos de diálogo que de imposición o dogma.

Soy licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de La Laguna en Tenerife, aunque yo sea de Las Palmas. Aunque este dato sólo tiene interés para aquellos que vivan en las islas Canarias. Así que no me vengan con lo del pleito insular porque paso de eso. Y soy ateo y escéptico porque no creo en la fe. No tengo fe en la gravedad, la siento cada vez que se va la luz en mi bloque porque vivo en un piso doce y tengo que subir las escaleras. No tengo fe en la electricidad, ya que escribo esto en la pantalla de un ordenador. Y tanto la gravedad como la electricidad no se ven, no se huelen ni saben a nada. Pero podemos sentirlas y podemos experimentar con ellas. Incluso podemos elaborar teorías para intentar comprenderlas. Teorías que pueden ser refutadas, cambiadas, modificadas, reelaboradas y despreciadas por la experiencia, pero nunca por un acto de fe. Como persona amante de la Ciencia me apasiona más el descubrimiento que la invención o la fantasía. Aunque no sé como cuadra eso con una persona fan de la Guerra de las Galaxias, amante de Tolkien y su Señor de los Anillos, y en menor medida, con ansias de escribir novelas de Fantasía y Ciencia Ficción. Quizás porque nunca he pretendido mezclar el mundo que soy capaz de recrear en mi mente con el mundo que nos rodea. Y creo que resultará decir obvio que Mike Oldfield es mi músico preferido.

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